900 m2
15 árboles
Cercana al faro, esta propiedad se asienta sobre las rocas que dan a la bahía, y nos ofrece unas espectaculares panorámicas al mar. El azul turquesa del agua acompaña como telón de fondo a todo el jardín y los lentiscos sirven de hilo conductor del diseño, distribuyéndose en las distintas áreas ajardinadas, y formando, junto a las buganvillas, una barrera protectora frente al viento salino.
Un enclave como éste requiere una planificación minuciosa y una cuidada elección de plantas y materiales adecuados para resistir las condiciones climáticas y ambientales costeras, considerando continuadas la exposición al viento y al salitre.
En la zona posterior de la vivienda, tenemos un jardín de cactus y crasas cuyas ondas decorativas de corten evocan las olas del mar.